GUADALQUIVIR COSTALERA



Llega un momento en el que la monotonía de siempre hace que las cosas hechas con mimo las des por sentado y ni siquiera te sorprendan. Pero hoy he visto que no siempre tiene que ser así. Mi amigo Fran Ortíz, coautor de nuestra marcha "Guadalquivir" para las "Tres Caídas de Triana" me envía hoy este vídeo que consigue llevarme a mi infancia, a emocionarme hasta el punto de que mis lágrimas hacen acto de presencia y me sorprendan hasta mí. 

Se me viene a la mente esa frase que dice: 

"Cuando quiero llorar no lloro, y a veces, lloro sin querer"

Lloro sin querer, porque el video en sí sólo me transporta a aquellas noches de frío en la que nos encantaba el momento del bocadillo, de compartir y volver a ver a los maestros del martillo, a la gente de la hermandad y tanta nostalgia como dije en el XV pregón de la hermandad:

¡Que gente la de tu cuadrilla! 
En una noche en la que mi padre me llevó
 al ensayo de esa cuadrilla del Cristo mío.

Hicieron realidad mi sueño,
que la magia del martillo, 
con mi humilde golpecito, 
el “barco” llevara al cielo.


Por todo esto, quiero darle las gracias a quien haya grabado este video y que sepa que me ha alegrado la tarde, y sólo pido que este año pueda ver a mi cristo con este pedacito de alma hecha música para que se sientan reflejados todos los trianeros. El espejo de Triana que es el río Guadalquivir. 

Que disfrutéis.

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